viernes, 13 de noviembre de 2009

Migajita de Pan

Todo es culpa de un par de canciones que no puede dejar de escuchar, de una mañana resfriada y de un verso triste. La extrañó. Te extrañará siempre un rato. Un ratito pequeño congelado y tibio. Nunca la había extrañado un viernes trece, tan temprano. A veces no la recuerdo con tanta frecuencia. Pero está escondida como una migajita de pan que ha caído a la mesa, en un libro, en una canción con la que da una vuelta rápida, como toda su vida, y en alguna canción muy suave de sonidos bajitos como sus pequeños oídos, como sus inescuchables palabras que intentaron cantar. Como el sueño después de la tarde y como sus cabezas escondidas entre las almohadas intentado despertar.


6 comentarios:

Anonimo dijo...

Tristeza.. me dio nostalgia entre tus palabras mientras escucho Pink Floyd!!, te estaré visitando mas seguido.

Silvani Reyes-Vassallo dijo...

Querida Magita:

Ese cuento que nos ilustraban tantas veces, ha perdido el color. Dicen que lo contaban para hacernos caer en la idea de que los duendes no existen y que ningun pájaro con cuerpo de cerdo puede volar.
A esas montañas que se movían a oscuras, de noche, se les pasó el día, se les acabaron las fuerzas. Se preguntan ahora, Quién eres? Quién eres?

magita dijo...

gracias :) he bajado canciones de tu blog...!!!

magita dijo...

quiero ver un pájaro con cuerpo de cerdo volar!! sí!!

valeria dijo...

Extrañar puede convertirse en una experiencia terriblemente nostálgica y melancólica cuando no sabemos si nuestra espera derivará en un reencuentro...
Querer duele.

Gabriel Cruz dijo...

Qué tierno, extrañar a alguien no es tan malo del todo, le hace a uno reforzar el amor y querer a ese alguien especial un poquito más :)