
Ha imaginado sus labios dibujando flores blancas, sus ojos viajando por el mundo y unas manos sencillas, como alguna canción de las que me gustan y al imaginarlo todo me quedé dormida. Has besado unos labios entre líneas, he sentido un cosquilleo en el pecho y una extraña ansiedad. Mis manos han dejado de ser mías volando por tiempo inexacto lejos y yo he disfrutado el vaivén gracioso, porque no hay manera de enojarse con el tiempo. Porque he disfrutado mis sonrisas imprecisas, mis silencios temerosos, mis extrañas huidas y me lo he contado todo con detalles sonriendo a lo monalisa. Hay sido sólo comparables con la sonrisa de un ciego que sonríe a solas, una de aquellas sonrisas, de las que uno siente, valen por todas.
Fotografía: Grafitti Bansky.
6 comentarios:
Magita, por alguna extraña razón tus palabras me han llevado a un mundo que me ha relajado. Muy bonito :)
Hoy escribiste con sencillez,con suavidad, mayormente la suavidad es tu estilo.
Y tus metáforas son enternecedoras, como la de: "la sonrisa de un ciego..."
por momentos siento que las entiendo por completo.
saludos Magita.
saludos a ti...ojala pueda ver tu blog algún dia! Señor lector de Bolaño.
Hoy me enamore de ti, Magita.
Somos enamoradizas entonces...y yo me sonrojo todas la veces como ahora, Fermina.
Talvez?...me detengo por acá y quedo hechizado, bah que cursi suena, en fin. No sólo leí este post leí varios y soy muy bonitos.Cautivantes,algunos son mágicos.
Saludos Magita. Cuando pueda te comentaré directamente de mi blog.
Daniel Elera.
Publicar un comentario