jueves, 26 de noviembre de 2009

El tal vez

Ha imaginado sus labios dibujando flores blancas, sus ojos viajando por el mundo y unas manos sencillas, como alguna canción de las que me gustan y al imaginarlo todo me quedé dormida. Has besado unos labios entre líneas, he sentido un cosquilleo en el pecho y una extraña ansiedad. Mis manos han dejado de ser mías volando por tiempo inexacto lejos y yo he disfrutado el vaivén gracioso, porque no hay manera de enojarse con el tiempo. Porque he disfrutado mis sonrisas imprecisas, mis silencios temerosos, mis extrañas huidas y me lo he contado todo con detalles sonriendo a lo monalisa. Hay sido sólo comparables con la sonrisa de un ciego que sonríe a solas, una de aquellas sonrisas, de las que uno siente, valen por todas.

Fotografía: Grafitti Bansky.

6 comentarios:

Gabriel Cruz dijo...

Magita, por alguna extraña razón tus palabras me han llevado a un mundo que me ha relajado. Muy bonito :)

Un García Madero dijo...

Hoy escribiste con sencillez,con suavidad, mayormente la suavidad es tu estilo.
Y tus metáforas son enternecedoras, como la de: "la sonrisa de un ciego..."
por momentos siento que las entiendo por completo.
saludos Magita.

magita dijo...

saludos a ti...ojala pueda ver tu blog algún dia! Señor lector de Bolaño.

Silvani Reyes-Vassallo dijo...

Hoy me enamore de ti, Magita.

magita dijo...

Somos enamoradizas entonces...y yo me sonrojo todas la veces como ahora, Fermina.

Anónimo dijo...

Talvez?...me detengo por acá y quedo hechizado, bah que cursi suena, en fin. No sólo leí este post leí varios y soy muy bonitos.Cautivantes,algunos son mágicos.

Saludos Magita. Cuando pueda te comentaré directamente de mi blog.

Daniel Elera.