sábado, 3 de septiembre de 2011

O quizá una taza de té

Tal vez es sólo un pedacito de acera en la que juega  un niño cósmico esperando salir a un jardín, o quizá es una taza de té en un hormiguero o música en un azucarero, un florero lleno de fósforos, un vendedor de paraguas  en un ropero, o quizá sea un cuento que cuenta un ciego, una vez vi...dice, una vez. Puedes ser el ciego también, cuando recuerdas; o el niño cósmico que arrastra carritos de plástico contra la vereda, cuando juegas; si quieres también puedes ser  la  vereda, basta que yo la mire, para que cualquier cosa se convierta un poco en ti, o tú un poco en ella; estos días no han sido pocos, ni  cortos, no han aparecido grandes emociones pero sí muchas puertas y llaves, y me he quedado con algunas  llaves, otras las tienes tú, por favor guárdalas muy bien, nunca las pierdas , no es bueno perder cosas. Los finales del día también han sido largos, siempre aparece algún recuerdo muy afligido, con sus manitos cerradas y arrastrando las suelas, y no le sirvo de consuelo, le regalo billeteras llenas de floreros y guías de teléfono llenas de  música, pero sigue triste lo sé, me mira calladito con sus billeteras y  sus guías, se ríe un poco por lo que encuentra dentro, y me dice que no intente hacerlo feliz con regalos tan extravagantes, que lo deje, que el tiempo lo hará feliz, y yo le creo, los recuerdos casi nunca mienten.

Sonaba: We're going to be friends



1 comentario:

Anónimo dijo...

Cáspita!