sábado, 3 de septiembre de 2011
O quizá una taza de té
lunes, 4 de enero de 2010
Desde entonces...fuimos como piedritas.

Quisimos estar juntas un día. Ella porque tenía el pelo muy largo y yo porque tenía las piernas muy cortas. Cómo yo tenía las piernas cortas, no podía caminar muy lejos y esperaba a que la niña de pelo largo toque siempre a mi puerta. Ella, venía y juntas hicimos historia. Tenía yo, un piyama rosado, un edredón floreado, una muñeca cara y una muñeca floja. Tenía ella, un short rojoanaranjadoblaquizco, las piernas muy blancas y las mejillas rojas. Jugábamos a la carta, al menú del día, a rayar la repisa y a escondernos de nosotras mismas. Cuando pasaron los años y yo tenía ya, las piernas más largas y ella el cabello más corto, jugábamos a leernos las líneas de las manos. Nos atinaba de maravilla leernos el pasado: Tú llamabas con un silbidito y yo corría apurada. Tú te marchabas en la moto y yo miraba por la ventana. Tú tenías una muñeca que me causaba miedo y la arrojaste por el tejado. Tú te enamoraste primero, pero yo di antes el primer beso. Tu naciste un veinticinco de febrero y yo un cuatro de enero. Sí. Se nos daba bien adivinar el pasado, lo hacíamos de maravilla. Pero también nos leíamos el futuro. No lo hacíamos bien. Nadie lo hace muy bien. Pero con el presente sí, contándonos todo. Hoy es cuatro de enero y le he dicho Feliz cumpleaños, le he dado un abrazo, y he llorado, porque aún estoy triste, por algo que sólo ella entiende. Aunque desde hace ya un tiempo sólo me hable su silencio, cuando me acuerdo de ella me miro las manos.
Fotografía: Bill Brand
jueves, 10 de diciembre de 2009
Silban...

lunes, 7 de diciembre de 2009

jueves, 26 de noviembre de 2009
El tal vez

viernes, 20 de noviembre de 2009
Porfín LLora

Música, música, música y Elena baila. Tras el espejo se baja el mundo este viernes silencioso.Los recursos para amar no se le han agotado,piensa mientras baila, pese a que ayer se rompió el corazón con un golpe tal dulce como la miel, dice la canción en tono irónico, pero Elena baila.Mientras repasa algunos recuerdos se siente mareada, porque por primera vez no se ha sentido víctima ni victimaria.Esta vez todas las canciones que Elena escucha hablan de Elena. Esta vez las canciones dicen todo para que ella no diga nada. Para y se observa un momento, un hueco en el estomago intenta absorberla desde el pecho, hasta la garganta atorada, pero aún sonríe sosegadamente infeliz por la música.La música sigue sonando pero Elena ha dejado de bailar ya desde hace un buen rato. Elena se ha quedado quieta observadose, fea, bonita, fea, bonita, triste, tranquila, triste, bonita, sola, triste, serena, triste, empieza, termina. Al final tiembla porque está a punto de acabarse la última canción del casette y después de eso viene el silencio.Esos cortos segundos de silencio, este viernes, le restarán vida y puede que desaten en ella un llanto a pulmón desde el hueco que le quiere absorber hasta la angina de pecho que le dejó interpretar a dúo, por largo tiempo, la sonatina de versos e inversos, de agostos y marzos desahuciados de ayer.Se acabó la última del las canciones que hicieron que Elena se baje el mundo. Se hace el silencio, el mundo sube y Elena porfín llora.
Fotografía: E.J Bellocq
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Casilda
Casilda podría encontrar más tarde en el mercado pequeñas frutillas y le recordarán a él, extrañamente a él. Y le haría pensar que es feliz. Con sólo mirar esos frutos rojos. Fresas, muchas fresas, en el puesto de siempre, con la mosca inquieta jugueteando en la fresa mas roja. Y con el casero apagado, sentado en su misma silla. Pero Casilda se concentra en las fresas, en las hojas verdes y en la gente que pasa a su lado. Y que la mira. Porque hoy, está vestida de plastilina, se lo dijo el espejo de metro y medio que tiene en su cuarto y que aún no ha roto, porque Casilda suele romper los espejos con frecuencia, es muy distraída e inquieta como la mosca que rodea la fresa. Casilda siente que la gente la mira, están mirando sus grandes ojos, su cara de niña y su nueva ropa , que segun le ha dicho el espejo, es su ropa mas bonita. Ha sonreído encandilada camino a su casa, sin las frutillas del mercado, porque no tiene hambre, de tanto amor se le han encogido las tripas. Casilda cuando se viste de plastilina pierde el hambre, mira embobada las fresas del mercado, se mira al espejo y vuela como la mosca que ha jugueteado con la frutilla. Casilda enamorada arroja toda la ropa de tela por la ventana y en su ropero deja solo plastilina.
(pobresita?)
martes, 10 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Buenas noches

domingo, 8 de noviembre de 2009
Lavando la Ropa

Plastilina

Centímetro a centímetro le ganaba los colores a la calle, quien no iba a querer mirarla si iba vestida de plastilina. Por el sol y las aceras su falda se meneaba armonizando sus latidos, prendiendo primaveras de domingo, que tras cerrar la puerta sus ojos apagaban encendiendo un cigarrillo.

