miércoles, 12 de mayo de 2010

Le monde

-Pese a miles de caídas desde los precipicios más altos, pese a las imprecisas palabras de un presente en montaña rusa, y el total desahucio de ayeres, aquí estoy, y aquí debe ser algún lugar se decía. Tenía un deber aquella noche, pero que ganas de fenecer en la primera caída a la almohada, en el primer parpadeo y en el segundo pensamiento, porque el primero ya no tenía remedio. Y se dice entonces así misma, maldito remedio. Amargo y espantoso, tiene esos colores de los colorantes vencidos. Es cuando se mira al espejo y escribe con el lápiz labial rojo pasión, hace poco había descubierto cual era el verdadero rojo pasión, no el carmesí, ni el rojo vino, ni el rojo centella, ni el rojo ocre, ni el rojo...en fin, ella, ya lo sabía. Y por eso se había vuelto su preferido para pintarrajear las paredes, los espejos y los bordes de la cama, todo ese tiempo que su voz había callado. Escribe entonces : Yace aquí la victima que ha robado, la ladrona de los pecados, la que ha abierto bares cerca a su corazón, la que tiene listo el cuchillo y tiene la mente fija que ya apuñala. Yace aquí la que no se atreve, porque sus ojos reclaman. Porqué se tiene que apuñalar a alguien mientras otro también nos apuñala. Es el capricho de los dioses, esto ya no lo escribía, lo pensaba. Entonces miró todas sus paredes y todos sus espejos, cuanta tontería escrita con lápiz labial. Entonces entona un bonito llanto, de esos discretos que se lloran cuando ya se ha llorando mil veces. Esos llantos que tatúan una arruga en el ojo, sólo de pena. Se limpió la lágrima del ojo. Cogió el teléfono , con todas las ganas de encontrar una estancia vacía al otro lado de la línea, pero le respondieron mucho más pronto de lo que creyó. Entonces con voz decidida, pronunció la frase de los escaparates: Tenemos que hablar. Cuando colgó el teléfono se regaló culpas y un par de balazos que no hicieron nada en un pecho hueco. Se recostó por fín en la almohada preguntándose si es así como se siente un asesino. Respiró habiendo descubierto un poco más el mundo, y sabiendo resignada que algún día alguien, también, la vendría a matar.

sábado, 8 de mayo de 2010

Y a tu vuelta

Y a tu vuelta trajiste más que un arco de triunfo, mucho más que el azúcar para el café y la aguja para coser. A tu vuelta trajiste el remiendo para los tiempos usureros que pasaron cobrando años, ahora nuestros alter-egos emocionados se sientan uno al costado del otro a enredar la madeja y a dejar correr las horas, para confundirnos más, hablando del amor metafísico, o dejándote robar un beso para adentrarnos más en el laberinto. A tu vuelta me trajiste más que el sometimiento al abosolutismo condenado sin fuerzas al enriedo, me trajiste de vuelta el aroma lleno de multas y complejidades absurdas, la hermosa y convulsionada emoción del romanticismo a punto de temerle a los días que se derraman a mi pesar. A tu regreso me quitaste el silencio prolongado, la soledad secreta, la intimidad con aires de duda. A tu refugio y vuelta me trajiste la clandestinidad y las respuestas turbias, las confesiones suspendidas en el aire y el corazón en el pecho. Mientras todo, sin darnos cuenta, se lo va llevando el viento. Hasta ese Te quiero.
Yo podría dejar mis pies abandonados y abandonarte, dejar de caminar, abandonar mi vestido desbordado,dejar de seguirte, para que no me sigan las palabras avasalladoras, y las miradas sin dueño que abren las venas , tu no sabes que yo podría ser un bastión de cursilerias, pero también de nada. A tu regreso trajiste no sólo las ganas mías de que te marches, trajiste los deseos inútiles de que te quedes. Trajiste el viento tibio de melancolía y la emoción por ver que pasaría si mi voz tal vez te hace falta o que remotamente el enigma tenga sentido. Y ahora está tu nombre del otro lado, ahora que mi voz toma ese torpe sonido a verdad y áspero sabor a miedo. Por descubrir y saber que más hay en tu ciudad. Por saber que más hay en la mía.

lunes, 3 de mayo de 2010

sábado, 1 de mayo de 2010

...

No hay, no hay pastillitas para la felicidad. Aveces se escapa por la ventana de un taxi. O del colectivo que a diario te lleva a casa. Se escapa mientras miras por el espejo retrovisor y vez como vas dejando las calles estáticas, vez como eres tú el que se mueve y todo se queda allí, sin decirte nada, sin decirte adios.
Aveces la felcidad se esconde en una lágrima, no seas tontita dice Leopoldo, como la felicidad se va a esconder en una lágrima. Ahí se esconde mejor pues, poque nadie la ve. No seas tontita dice Leopoldo. Tambien se esconde en el pecho. Ay el pecho como juega, de modo que nada podemos hacer cuando late fuerte el corazón, o cuando el hormigueo se apodera de todo, llega a las manos que tiemblan un poquito y depues todo se junta en la garganta, ay la garganta la que no te deja hablar, no te deja pronunciar palabra, para eso están los abrazos. Y los abrazos cuando llueve? Y cuando llueve y no tenemos paraguas. Y cuando extrañamos a quien no tiene la menor idea de que se ha convertido en nuestros cinco minutos antes de ir a dormir. En el pasajero de sueños, en la sonrisa timida, en las ganas de salir corriendo de volar, el que no sabe, que cuando dice "hola" tu ya lo confundiste y soñaste todo. La felicidad tambien vienen en las tazas de te, no seas tontita dice Leopoldo, cómo van a venir en las tazas de te. Pues yo aveces busco su rostro en las tazitas de te, la felicidad se esconde en las ventanas grandes, en los muebles chiquitos, en los segundos criminales en los que uno se atreve a decir, sí! en los que uno se atreve a decirlo todo. O cuando las ganas de dejarlo todo han fracasado. Tambien abunda en la poca cordura, y entonces resulta que: la perdida de memoria + la caja dónde guardas todos los recuerdos (es igual) = a la felicidad, vez Leopoldo, que la felicidad se esconde tambien en el nudo que se forma en tu garganta. Por ejemplo, se puede regalar felicidad en una cajetilla de fósforos, y tambien cuando coges el menton de Domenica y le regalas un beso, sin que te lo pida. Ah pero la felicidad que te da unos dedos en el teclado, a metros, a kilometros de distancia es extrañisima, el teclado, los dedos, y el yo tambien te quiero. Vez Leopoldo la felicidad es una suma de elementos.
Por eso, justo ahora. Yo no sumo, sino resto. Porque faltan elementos. Y la felicidad seguramente está escondida en el cuadrado equivocado del calendario, lo pronostico yo para mañana, porque soy así de optimistaingenuasoñadora, lo pronostico con un bolso lleno de bostezos, y con este consquilleo entrometido saliendose por la boca, así que en cada seudonimo tambien escondo un poco de mi felicidad, vez que es mucha. Y yo nunca estoy atenta a las señales de transito, y sí, sí le temo a los escalones peligrosos, pero tambien me dibujo antes de salir,limpiando bien el espejo, justo en el labavo, una sonrisa,es que las pastillitas para la felicidad, esas que no existen, yo me las tomo con el té que me recuerdan a ti y al bonito sonido de tu risa.Y el espejo retrovisor que miro cuando subo a un taxi me recuerda que voy avanzando, y creciendo. Y entre tanto jugando y viviendo, llegando a lugares sin avisar, enamorandome con mucho miedo de llegar a la cursileria, y esperando, y cómo? pues mirando por alguna ventana grande, esperando a que aparezca la cordura y la pasión, con las agujas de tu reloj. Entonces te abrazaré y te regalaré una cajetilla de fosforos con los miedos callendose, y unas cuantas palabras cortísimas y simplisimas, ya sin código postal...010101010101010101010...

domingo, 25 de abril de 2010

...

-¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!
Y un poco más tarde añadiste:
-¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.
-El día que la viste cuarenta y tres veces estabas muy triste ¿verdad?
Y principito no respondió.

sábado, 24 de abril de 2010

...

Primero se marchó su olor. Pero se quedó el tiempo suficiente para emborronar la mente de nostalgia imprudente y malengañada, revestida de esperanza ingenua y de amnesia selectiva. Alguna frase bonita permanece escrita, indiferente e inmutable, burlandose y desafiando la continuidad del tiempo. Tras la puerta, un momento ingobernable y un sueño que se escapa aunque se contenga el respiro y se cierre los ojos. Una imagen desvaída,una voz ronca y el sonido de una risa loca se desvanecen como eco mudo y hueco, extraviado y de mentira, sobre todo de mentira.

domingo, 18 de abril de 2010

Resultados Clínicos

Cómo le explico doctor. No, no es eso. Su tratamiento ha estado muy bien. Sonrío todo el día, ya no me he despertado con ganas de que sea ayer. Ya no tengo esos sueños por las noches.
Ya no me emociono cuando lo veo llegar. Ni me pongo triste cuando no me habla.
Tampoco he vuelto a extrañarlo cuando no está. Ni he sonreído por él.
Es más, le puedo decir que estoy curada de eso.

Ya no he pensado en él con canciones, es más ya casi no escucho canciones, y claro, por lógica ya no me emociono escuchándolas. Claro doctor que aveces por la calle escucho alguna, pero suceden nimiedades, digamos que recuerdo mi emoción pasada con cierta nostalgia, pero con la rapidez con la que se gente se mueve en la calle, se me pasa, se me olvida, y ya no siento nada.

Estoy mejor doctor, fíjese que ya no le hablo a la cafetera, ni me he puesto triste por el roble viejo de la plazoleta.
Lo de la lectura innecesaria, va mucho mejor, se va a poner muy contento usted por mi progreso, digamos que ya casi no leo, excepto lo necesario como los letreros de las puertas: baño de damas, baño de caballeros, oficia del director, oficina del gerente; también los letreros de las calles: Los ramos de flores 556, Los parques de mármol 810, Las peceras vacías 520; también leo el periódico, la sección de economía, la sección de política; y como los números de teléfono se me olvidan seguido, también leo la guía.

Ya no escribo sobre ardillas ni sobre locos, tampoco sobre caracoles y koalas, ni sobre migajitas de pan ni sobre plastilina.Ni de leves cosquilleos ni de como se entona un silbido.Y mucho menos sobre colores. He dejado de creer lo que me leo. Me he vuelto inmune. Tampoco escribo líneas huérfanas que no puedo compartir.
Ya no leo poesía en voz alta, he dejado esa emoción, tan perjudicial, en el olvido.

Ya no digo nombres prohibidos, ya no hablo con los muertos, tampoco me imagino cosas y luego las escribo. Ya no me pone melancólica el otoño, ya no paso horas oliendo las almendras, he dejado de revisar cartas antiguas, he dejado de recordar momentos bonitos del pasado. Tal como me lo ha dicho usted, me concentro en lo importante: mi trabajo y mi salud. Ya no me causan ternura las miradas tristes.Ni me cautivan las sonrisas bonitas, ingenuas o raras. Ni siento ese arrebato tan bonito, digo, tan tonto,por abrazar, y es por eso que ya no he querido escapar de casa en horas imposibles.
Ya no me he perdido pensando por la calles,ya no he hablado ni sonreído sola.

Se puede decir que tal como lo dijo usted, nunca tuve nada serio, nada incurable.

Pero sabe, hay un dolor que tengo aquí.
Es algo dentro del pecho? -Me lo temía. Lo podría extirpar? -Lo supuse. Me duele antes de ir a dormir, y también cuando me levanto, y algunos días cuando paso por alguna biblioteca. Un día me dolió mucho cuando pasé por un parque. Mire usted que esto es raro, ayer un vagabundo pasó por mi lado y dijo abril y apareció el dolor. La otra noche pasé por ... no doctor, bueno sí, algo que me ha costado manejar es la fobiofilia a ciertas calles. Es que doctor, entiendame, es imposible no caminar.

Pero sí, en resumen bien. Y cada día más sana tal como lo dijo usted. Su tratamiento ha sido un éxito. Pero fíjese usted que así la vida no tiene gracia.

sábado, 10 de abril de 2010

...!

Drelo tiene nombre de gato y los ojos negros. Pero cuando los mira frente al sol dice que son marrones. Lee libros para no dormir. Tiene dos nubes, un sol y una estrella que lo siguen todo el tiempo. Le gustan los panes con mantequilla, las canciones de The smiths y el vino agrio cuando hace frío. No fuma cigarro. Pero le hace creer a todo el mundo que fuma marihuana. Llora poco, pero cuando lo hace procura hacerlo los domingos y fiestas de guardar. Que es cuando se encuentra sólo.
Un día me confesó sus pocas ganas de vivir. Pero seguido de eso me confesó sus pocas ganas de morir. "Estoy sentado en este mueble, con un libro de Baudelaire, con un diccionario de significados y con tu mirada que no juzga, mañana puede que me atreva a morir, pero no podría morir frente a ti, no me perdonaría perderme disfrutar la tarde". Sabía que hablaba en serio. Hasta cuando Drelo dice algo que no tiene ningun sentido, habla en serio. Sus más grandes sueños, son volar y aprender a quedarse callado. Lo extraño es que si él calla no hablaríamos nunca. Mis sí y mis no, combinan muy bien con sus cuatromildocientoscincuentaintres palabras por minuto. Entiende a la perfección lo que no me desgasto por decir. Y sabe que mi presencia lejana acompañando su soledad no se debe a que de cuando en vez alguna palabra suya me tranquilize o que su sonrisa de claqué me sirva para escribir versos de mediodía. Hay más. Ya han pasado algunos años desde que odie su forma de llamar la atención y adoré su voz grave. Después de adorar su voz grave me enamoré de las pinturas en acrílico que niega haber pintado. Lo negó mientras pintaba su ultimo cuadro. Drelo sonríe con su nostalgia de bon vin, haciendo que sin darme cuenta le regale mi emoción de ladrillo. Él, es un chico extraño, tiene en sus ojos la tristeza y en su sonrisa infantil la vida. Sufre de una fobia extraña a los boletos vencidos de autobuses, aviones o trenes. Aún recuerdo aquella conversación en la que le dije que me gustaban los taxis de Chiclayo y que en realidad era uno solo que se paseaba por toda la ciudad, por eso si alguna vez nos perdemos de vista sólo nos hará falta poner un mensaje en el parabrisas. El también sabe que cuando llueve las calles me parecen más pequeñas. Por eso siempre que llueve tiene el presentimiento que llegaré a su casa con el paraguas azul que tengo reservado para un día en que la lluvia no sea mucha, ni poca. Tal vez una llovizna entrando al invierno. Ahora Drelo ya debe estar durmiendo. O talvez debe estar leyendo algún libro. Tal vez mira hacia su ventana esperando que baje de algún taxi. Tal vez sólo se está preguntando porque aún no ha encontrado ninguna nota mía en el taxi que lo lleva a diario al trabajo. Mientras yo estoy aquí un poco más cerca de todo, silvando una canción de Marisa Monte esperando que llueva.

martes, 6 de abril de 2010

Cine Mudo



1.- Y ayer hubiera ido a buscarte. Por qué?. Porque...
2.-Desde la azotea del edifico más alto, imponente y de cristales aparentemente frágiles, te veo marcharte.
3.-Ayer del otro lado de la sala un tipo parecía esperar a que se marche el último cliente para beber el último sorbo de sus sueños.
4.-Vamos?. Por qué?. Pues porque. Mejor ven..!. Por qué?. Porque…
5.-Era quien escribía los versos más bonitos, los más profundos y los más tristes. Y nunca lo supe.
6.-En estos días me cuesta revivir escenas infantiles en las que compartíamos aventuras. De la mayoría de las cosas sólo quedan fotografías.
7.-Que por qué?...pues porque…
8.-Una luz fría iluminaba la habitación. Golpeaba el clima denso del sometimiento frente a la computadora y todo recuerdo quedó reducido a eso.
9.- Te decía que después de llorar lo justo es dormir.
10.-Le costó despedirse de él, porque apenas lo había conocido y.
11.-Le costó despedirse de él, porque lo había conocido hace tanto y.
12.- Tambien le quitaba letras a los nombres de las personas a las que más quería.
13.-Descubrí que era él quien escribía los versos que aparecían en la esquina de mi almohada cinco minutos antes de quedarme dormida.
14.-Preguntas que porqué? Pues porque…porque…
15.-Oscurecía y ya nunca aparecía.
16.-De donde yo vengo nadie sabe a dónde va lo que es verdaderamente importante.
17.- Esta casa ha empezado a darme miedo.Ya sé porque Hansel y Grettel no podían dormir.
18.-Hubiera ido porque...
19.-Escribí que dibujabas puntitos de colores en las paredes y hacías que lluevan pétalos amarillos.
20.-Los pasillos de esta casa ahora están debajo de las nuevas paredes.
21.-Hubiera ido porque...
22.-Dibujada la distancia por el claroscuro del silencio, lo que se dijo antes, ahora parece pura metáfora.
23.-El sol esta semana ha estado totalmente desconcertado por culpa del cielo, a ratos celeste a ratos gris, ahora sin embargo, está amarillo.
24.- Hubiera ido a buscarte porque...

jueves, 1 de abril de 2010

De las segundas oportunidades

Acabo de tener una pesadilla...
Soñé con ella. Y fui bueno.
-Querías ser el papa, jugando a ser bueno?
Jugaba a ser bueno para no parecerme al papa.
-Habías olvidado?
Había recordado fragmentos equivocados.
Ella era un perro. Lo vi sufrir, retorcerse y gruñir de dolor.
Lo ignoré. Y volvió a llorar. Volvió a sufrir, un pobre desgraciado en su mundo perverso.
“…Sufro dame la mano”
La ignoré- Pero no podía seguir así por más tiempo.
-La Culpa?
No. Es que yo una vez fui perro.
-Le diste la mano.
Se la dí.
-Y luego?
Me di cuenta que no era perro.
-Era humana?
Era algo peor que eso.
-Qué era?
La misma.

martes, 30 de marzo de 2010

Amarillo

Se siente como viento fresco y son de color sepia sus palabras. Aveces son de amarillo prendido, pero también son de noche oscura. Mi voz quiere tener múltiples colores y quieren aprender a decir todo sobre nada. Quiero aprender a susurrar silencios bonitos que traigan hacia la ventana, ¡la luna! , con la intención de armar una fiesta con flores de color amarillo!,rojo! azul! con balcones!, y sol!

Lunes


Tengo este lunes insípido en una mano ... me hubiera gustado un abrazarte por diez segundos para seguir soñándote por un poco más de tiempo.

viernes, 19 de marzo de 2010

...

Yo soy una migajita de pan.
Una hormiga.
Un bichito pendiendo de un hilo.
Un nido jugando a ser fortaleza.
Un viento fresco de abanico.
Una pared, con adornos bonitos entre ladrillos.
Una consigna de márchate pronto pero quédate.
Pero quédate.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Al fin.

Corre. Corre. Corre. Piensa. Piensa. Piensa. Dice. Los carros. La batalla del sueño. La realidad perpetua. La distancia imperfecta. El silencio aterrador. El silencio absurdo. El silencio incomodo.El silencio compasivo. El silencio eterno. Las voces presentes. Las voces pasadas. Las voces imaginarias. Las voces. Las frases cursis. Las frases sinceras. Las frases cursimente sinceras. Las frases sinceramente cursis. La frialdad. La llanura. El eriazo. El mundo. El sol sin tregua. La noche pedante. La tarde agonizante. Los pasos fatuos. Las palabras falsas. Los caminos extensos. Los caminos cortos. Los caminos en círculo. La rayuela de la vereda. La piedra sin motivo. La piedra precisa. El minuto decisivo. El agujero negro…Los siete motivos. Los siete motivos. Los siete motivos. Y para. Descanza…se sienta…en la banca del parque. Por fin siente su mente en blanco. Mira a su alrededor, se siente sólo, después de todo, por fin cae una lágrima...dos lágrimas, tres...cuatro...cinco...suspira, al fin y al cabo...aún tiene corazón.

domingo, 14 de marzo de 2010

Del decir Adiós

Allá va, vestido de plomo.

Se aleja dejando una sarta de palabras infinitas de rimbombantes acentos y extraños versos.

En sus bolsillos suenan un puñado de nombres, de gritos, de penas. En el reverso de su nuca una triste sonrisa y en su mano una maleta llena de nada. Un sin fin de afectos silban y cantan, lloran y truenan. Con cada paso que da, se hace más pequeña su espalda, más insonora su risa y más predecible la nada.

Nada que atesora bonitos momentos que pudieron ser recuerdos y nostalgia. Pero lucharon por seguir siendo sueños. Se va atesorando sus grandes pecados y su ingenua cobardía, sus silencios eternos y su orgullo, tambien el miedo. Una caja de música le suena en los oídos. Se marcha con ella, también. Se hace diminuto y se ensombrece por el horizonte. Ya es casi invisible.

Del otro lado del camino, quien observa cierra los ojos, pasa la saliva, respira profundo, enfunde lo dedos, los sujeta con fuerza, se muerde los labios, cae al piso...suelta el llanto, no puede más...y grita por fin con fuerza. No te vayas.

Pájaros y lagartos.

Querido Lagarto:
Por acá no ha dejado de llover en todo el verano, tanto así, que cuando cesa por unos minutos uno se dice: me hayo en el extranjero. En cierta medida es como viajar en el tiempo, si mi impresión no me falla, un solo encuentro basta para conservarte en mi memoria y dilatar el momento mientras cae la lluvia. Te cuento que cada gota cae sobre mi cuando camino por la calle, es una experiencia nueva, esta lluvia tiene personalidad, personalidad sensible, cae en pequeñas cantidades sin dejar de ser constante, no es un diluvio, no te alarmes, es sólo una lluvia que parece pasajera. Todo este verano así me ha parecido, aunque haya durado ya tres meses no puedo evitar sentir que es pasajera, se debe reír de mi todo el tiempo por eso, pero aún así juego con ella algunas mañanas. Tu imagen está presente casi todo el tiempo mientras lo hago, así que por extraño que te parezca, temo que si deja de llover tu rostro desaparezca, por eso e intentado dibujarte en las tazas de té, que dependen más de mi, que de la naturaleza, aún es un poco difícil pero estoy en eso. Porque me niego a creer que me engañé cuando al ver tu imagen aquella vez, pensé que sería inagotable en mi recuerdo. Aunque es cierto, las circunstancias han ensombrecido ese momento. Por eso de cuando en vez vuelvo a pisar tus hojas secas. Me pregunto si aún sigues riendo de aquella forma peculiar, lo siento, leer tus risas en un: "jaja"...no es suficiente, me hace falta escucharla. Me recuerda algo que leí alguna vez: "Las cartas son para fantasmas", quien lo escribió cuando lo hizo también se preguntó ingenuamente: "desfalleceremos?", y se respondió así mismo: "yo sí". Y es que hace falta que sólo uno desfallezca, para que la magia de las palabras desaparezca. En mi caso hace falta creer que hay alguien detrás de ellas. Todo este tiempo hemos hablado en silencio, la tecnología nos lo ha permitido, y yo me he preguntado por cuanto tiempo durará ese silencio, pero no te asustes,tampoco quiero que acabe, aún no es tiempo. Aun falta un minuto para las seis (tal vez siempre falte un minuto) y por acá, y sé que( porque ni nosotros ni nuestros pensamientos viven muy lejos) por allá también, sigue lloviendo. Me despido contándote, sin poderte dar una razón muy precisa, que cuando te escribo la lluvia parece satisfecha. Y yo un poco menos desierta.

jueves, 4 de marzo de 2010

El entre.

Diecinueve años recién cumplidos. Ese día lleva un cuaderno en las manos y un lapicero de tinta negra. Cada hoja del cuaderno está en blanco. Ella no se atrevió ni siquiera a llenar sus datos personales en las primeras hojas. Sabe que muchas cosas ahí serán escritas. Camina apurada por la vereda, una esquina, otra esquina,el autobús, su asiento al lado de la ventana, un alumno, una alumna, un ciego-el vigilante-,el restaurante universitario, el auditorio general, la facultad blanca, y casi por ultimo la vereda angosta. Mira su reloj y lleva de retraso veinte minutos. Se apresura. Su amiga la espera. Entra al laboratorio y ve unos ojos, una boca, una sonrisa, escucha una voz, horas mas tarde una risa. Y ve una pulsera que tiene grabadas letras ilegibles- no alcanza a leer- no puede, pero tampoco pregunta. Calla. Calla. Calla. Milochocientosveintitres días después, su cuaderno tiene algunas líneas mal trazadas, camina apurada, tiene que dormir; no hay vereda angosta, ya no hay vigilante ciego, no hay alumnos, no hay alumnas, no entra a ningún laboratorio, pero descubre con frecuencia los mismos ojos, las misma boca, escucha la misma voz y minutos después la misma risa que le escuece hasta el alma, porque la risa se escucha pero no se escucha. El lapicero no tiene tinta. Las agujas del reloj se mueven de forma extraña, caminan pero no avanzan.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Domingo

"Sucedió un domingo". Simplemente lo sé.

jueves, 11 de febrero de 2010

Fotomatón

Tenían en sus manos el poder de congelar el momento. Ese maldito momento. El poder de detener el tiempo. Maldito tiempo. Tenían en sus manos el instrumento que haría que aquel fragmento de segundo durara casi una eternidad. Es probable que más que su propia vida. Y entonces buscaban el lugar ideal para que fuera el escenario de tal acontecimiento. El fondo del milagro. Y escogió ella, un lugar lleno de flores amarillísimas que contrastaban a la perfección con su blusa roja y su jean azulado, y se paró frente a las flores, se arregló un poco el pelo, se secó el sudor, se acomodó la blusa, puso sus manos en la cintura, ladeó la cadera un poco, y entonces se hizo la sonrisa, la más perfecta de las sonrisas, la más fingida también, pero qué bien fingida, sus labios rosados mostraban casi todos los dientes, y sus mejillas encogidas la hacían verse feliz. Quién sabe, si logró alguna vez sonreír así, sin fingir. Pero para el momento ahí estaba ella, sonriendo frente a las flores amarillas. Uno, dos, tres, la foto fue tomada. El momento fue capturado, eternizado, el milagro estaba hecho. Pero el nudo continuaba en su garganta, aquel nudo invisible ante la cámara.

martes, 2 de febrero de 2010

Tiovivo

Virtudes es la esposa que traen los recetarios de cocina en la contraportada. Prepara la crema catalana como nadie, plancha la ropa con extremo cuidado y sonríe mientras saluda a Joaquín y le indica que el desayuno está preparado. Joaquín le da un beso y se marcha. Virtudes lo despide, resignada.

Joaquín presume de tener la esposa y amante perfecta. La amante se llama Luciana y cumple un papel importante los domingos y feriados.

Carlos acaba de conocer a una actriz que vive en España y está de paso por este país, se toman un café. Y cuando están a punto de pedir el postre él le pide que no se marche.

Laura hoy le dijo a Sandro que no le apetecía salir, Sandro colgó el teléfono y se quedó inmóvil pensando lo peor. Laura colgó el teléfono y salió a caminar.

Hoy mientras veían una película David le dijo a Alma que la quería, y ella le respondió que también lo quiere. David se lo dijo porque se recordó treinta años atrás, con una chiquilla que le regalaba sus sonrojos ante sus versos de ebrio. Alma se lo dijo porque recordó a un joven que ebrio iba a su casa a recitarle versos. Después de decirse “te quiero” volvieron al presente, sin sonrojos y más sobrios que en todas sus vidas.

Jana hace semanas lleva escribiendo una carta que enviará hoy. En esa carta envía su corazón y seguramente uno que otro órgano vital más, a alguien que alguna vez existió.

Roberto lleva un par de meses a solas con una colección de tontas canciones, con la esperanza de que eso haga que Lola no termine de marcharse.

Mariana y Javier, ayer se besaron. Hoy sólo se dijeron hola.

Y Alejandro está sólo. Como todos los demás.

sábado, 30 de enero de 2010

La Dulce Vida

Le dolía en el alma, la soledad del vidrio. Prefería la madera con cierto olor a roble. Le dolía en el oído la frialdad del teléfono y en los ojos, la arrogancia de las paredes. Pero limpiaba el vidrio con extremo cuidado. Pagaba con puntualidad el recibo del teléfono. Y todos los años pintaba las paredes.

domingo, 17 de enero de 2010

El asombro

Ante la absorta mirada de todos, se levantó (una vez más el pobrecito); dio unos pasos y sin tener que explicar nada a nadie, al verlo no respirar, todo mundo entendió que la FELICIDAD para él, no era algo que le resultara insoportable como a los demás, y no tuvo que justificar el porqué o el cómo podía,aún, levantar las manos al cielo y caminar, extender los labios un poco y sonreír, sin pulmones para respirar, sin labios para reír. Lo que importaba era que algo en el pecho aún hacia un tic tac parecido al reloj, rompiendo el silencio que causó el asombro.

miércoles, 13 de enero de 2010

lunes, 11 de enero de 2010

Sencillo

-Hola

-Afrontemos juntos el mayor reto de la vida

- Yo estoy llena de místicos y extraños oídos sordos

-Entonces no vuelvas a darme tu mano

- Yo estoy llena de manos

- Y yo creo que me estas escuchando

- A veces lo hago

- Pero no me entiendes

- Te entiendo. Te entiendo, como entiendo al viento cuando viene fresco o cuando el fauno baila lento. Cuando me hablan los colores de las paredes y las puedo escuchar sólo viendo.

- Soy yo el que no entiende.

- Y yo soy la sorda que te escucha, que quiere tomar tu mano cuando la ciudad esté anochecida, calmar tus llantos y callar tus voces, desmontando el atormentado día.

- A veces también siento que te entiendo.

Vamos, dale, cojamos las zapatillas.

lunes, 4 de enero de 2010

Desde entonces...fuimos como piedritas.

Quisimos estar juntas un día. Ella porque tenía el pelo muy largo y yo porque tenía las piernas muy cortas. Cómo yo tenía las piernas cortas, no podía caminar muy lejos y esperaba a que la niña de pelo largo toque siempre a mi puerta. Ella, venía y juntas hicimos historia. Tenía yo, un piyama rosado, un edredón floreado, una muñeca cara y una muñeca floja. Tenía ella, un short rojoanaranjadoblaquizco, las piernas muy blancas y las mejillas rojas. Jugábamos a la carta, al menú del día, a rayar la repisa y a escondernos de nosotras mismas. Cuando pasaron los años y yo tenía ya, las piernas más largas y ella el cabello más corto, jugábamos a leernos las líneas de las manos. Nos atinaba de maravilla leernos el pasado: Tú llamabas con un silbidito y yo corría apurada. Tú te marchabas en la moto y yo miraba por la ventana. Tú tenías una muñeca que me causaba miedo y la arrojaste por el tejado. Tú te enamoraste primero, pero yo di antes el primer beso. Tu naciste un veinticinco de febrero y yo un cuatro de enero. Sí. Se nos daba bien adivinar el pasado, lo hacíamos de maravilla. Pero también nos leíamos el futuro. No lo hacíamos bien. Nadie lo hace muy bien. Pero con el presente sí, contándonos todo. Hoy es cuatro de enero y le he dicho Feliz cumpleaños, le he dado un abrazo, y he llorado, porque aún estoy triste, por algo que sólo ella entiende. Aunque desde hace ya un tiempo sólo me hable su silencio, cuando me acuerdo de ella me miro las manos.

Fotografía: Bill Brand