martes, 30 de marzo de 2010

Lunes


Tengo este lunes insípido en una mano ... me hubiera gustado un abrazarte por diez segundos para seguir soñándote por un poco más de tiempo.

viernes, 19 de marzo de 2010

...

Yo soy una migajita de pan.
Una hormiga.
Un bichito pendiendo de un hilo.
Un nido jugando a ser fortaleza.
Un viento fresco de abanico.
Una pared, con adornos bonitos entre ladrillos.
Una consigna de márchate pronto pero quédate.
Pero quédate.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Al fin.

Corre. Corre. Corre. Piensa. Piensa. Piensa. Dice. Los carros. La batalla del sueño. La realidad perpetua. La distancia imperfecta. El silencio aterrador. El silencio absurdo. El silencio incomodo.El silencio compasivo. El silencio eterno. Las voces presentes. Las voces pasadas. Las voces imaginarias. Las voces. Las frases cursis. Las frases sinceras. Las frases cursimente sinceras. Las frases sinceramente cursis. La frialdad. La llanura. El eriazo. El mundo. El sol sin tregua. La noche pedante. La tarde agonizante. Los pasos fatuos. Las palabras falsas. Los caminos extensos. Los caminos cortos. Los caminos en círculo. La rayuela de la vereda. La piedra sin motivo. La piedra precisa. El minuto decisivo. El agujero negro…Los siete motivos. Los siete motivos. Los siete motivos. Y para. Descanza…se sienta…en la banca del parque. Por fin siente su mente en blanco. Mira a su alrededor, se siente sólo, después de todo, por fin cae una lágrima...dos lágrimas, tres...cuatro...cinco...suspira, al fin y al cabo...aún tiene corazón.

domingo, 14 de marzo de 2010

Del decir Adiós

Allá va, vestido de plomo.

Se aleja dejando una sarta de palabras infinitas de rimbombantes acentos y extraños versos.

En sus bolsillos suenan un puñado de nombres, de gritos, de penas. En el reverso de su nuca una triste sonrisa y en su mano una maleta llena de nada. Un sin fin de afectos silban y cantan, lloran y truenan. Con cada paso que da, se hace más pequeña su espalda, más insonora su risa y más predecible la nada.

Nada que atesora bonitos momentos que pudieron ser recuerdos y nostalgia. Pero lucharon por seguir siendo sueños. Se va atesorando sus grandes pecados y su ingenua cobardía, sus silencios eternos y su orgullo, tambien el miedo. Una caja de música le suena en los oídos. Se marcha con ella, también. Se hace diminuto y se ensombrece por el horizonte. Ya es casi invisible.

Del otro lado del camino, quien observa cierra los ojos, pasa la saliva, respira profundo, enfunde lo dedos, los sujeta con fuerza, se muerde los labios, cae al piso...suelta el llanto, no puede más...y grita por fin con fuerza. No te vayas.

Pájaros y lagartos.

Querido Lagarto:
Por acá no ha dejado de llover en todo el verano, tanto así, que cuando cesa por unos minutos uno se dice: me hayo en el extranjero. En cierta medida es como viajar en el tiempo, si mi impresión no me falla, un solo encuentro basta para conservarte en mi memoria y dilatar el momento mientras cae la lluvia. Te cuento que cada gota cae sobre mi cuando camino por la calle, es una experiencia nueva, esta lluvia tiene personalidad, personalidad sensible, cae en pequeñas cantidades sin dejar de ser constante, no es un diluvio, no te alarmes, es sólo una lluvia que parece pasajera. Todo este verano así me ha parecido, aunque haya durado ya tres meses no puedo evitar sentir que es pasajera, se debe reír de mi todo el tiempo por eso, pero aún así juego con ella algunas mañanas. Tu imagen está presente casi todo el tiempo mientras lo hago, así que por extraño que te parezca, temo que si deja de llover tu rostro desaparezca, por eso e intentado dibujarte en las tazas de té, que dependen más de mi, que de la naturaleza, aún es un poco difícil pero estoy en eso. Porque me niego a creer que me engañé cuando al ver tu imagen aquella vez, pensé que sería inagotable en mi recuerdo. Aunque es cierto, las circunstancias han ensombrecido ese momento. Por eso de cuando en vez vuelvo a pisar tus hojas secas. Me pregunto si aún sigues riendo de aquella forma peculiar, lo siento, leer tus risas en un: "jaja"...no es suficiente, me hace falta escucharla. Me recuerda algo que leí alguna vez: "Las cartas son para fantasmas", quien lo escribió cuando lo hizo también se preguntó ingenuamente: "desfalleceremos?", y se respondió así mismo: "yo sí". Y es que hace falta que sólo uno desfallezca, para que la magia de las palabras desaparezca. En mi caso hace falta creer que hay alguien detrás de ellas. Todo este tiempo hemos hablado en silencio, la tecnología nos lo ha permitido, y yo me he preguntado por cuanto tiempo durará ese silencio, pero no te asustes,tampoco quiero que acabe, aún no es tiempo. Aun falta un minuto para las seis (tal vez siempre falte un minuto) y por acá, y sé que( porque ni nosotros ni nuestros pensamientos viven muy lejos) por allá también, sigue lloviendo. Me despido contándote, sin poderte dar una razón muy precisa, que cuando te escribo la lluvia parece satisfecha. Y yo un poco menos desierta.

jueves, 4 de marzo de 2010

El entre.

Diecinueve años recién cumplidos. Ese día lleva un cuaderno en las manos y un lapicero de tinta negra. Cada hoja del cuaderno está en blanco. Ella no se atrevió ni siquiera a llenar sus datos personales en las primeras hojas. Sabe que muchas cosas ahí serán escritas. Camina apurada por la vereda, una esquina, otra esquina,el autobús, su asiento al lado de la ventana, un alumno, una alumna, un ciego-el vigilante-,el restaurante universitario, el auditorio general, la facultad blanca, y casi por ultimo la vereda angosta. Mira su reloj y lleva de retraso veinte minutos. Se apresura. Su amiga la espera. Entra al laboratorio y ve unos ojos, una boca, una sonrisa, escucha una voz, horas mas tarde una risa. Y ve una pulsera que tiene grabadas letras ilegibles- no alcanza a leer- no puede, pero tampoco pregunta. Calla. Calla. Calla. Milochocientosveintitres días después, su cuaderno tiene algunas líneas mal trazadas, camina apurada, tiene que dormir; no hay vereda angosta, ya no hay vigilante ciego, no hay alumnos, no hay alumnas, no entra a ningún laboratorio, pero descubre con frecuencia los mismos ojos, las misma boca, escucha la misma voz y minutos después la misma risa que le escuece hasta el alma, porque la risa se escucha pero no se escucha. El lapicero no tiene tinta. Las agujas del reloj se mueven de forma extraña, caminan pero no avanzan.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Domingo

"Sucedió un domingo". Simplemente lo sé.

jueves, 11 de febrero de 2010

Fotomatón

Tenían en sus manos el poder de congelar el momento. Ese maldito momento. El poder de detener el tiempo. Maldito tiempo. Tenían en sus manos el instrumento que haría que aquel fragmento de segundo durara casi una eternidad. Es probable que más que su propia vida. Y entonces buscaban el lugar ideal para que fuera el escenario de tal acontecimiento. El fondo del milagro. Y escogió ella, un lugar lleno de flores amarillísimas que contrastaban a la perfección con su blusa roja y su jean azulado, y se paró frente a las flores, se arregló un poco el pelo, se secó el sudor, se acomodó la blusa, puso sus manos en la cintura, ladeó la cadera un poco, y entonces se hizo la sonrisa, la más perfecta de las sonrisas, la más fingida también, pero qué bien fingida, sus labios rosados mostraban casi todos los dientes, y sus mejillas encogidas la hacían verse feliz. Quién sabe, si logró alguna vez sonreír así, sin fingir. Pero para el momento ahí estaba ella, sonriendo frente a las flores amarillas. Uno, dos, tres, la foto fue tomada. El momento fue capturado, eternizado, el milagro estaba hecho. Pero el nudo continuaba en su garganta, aquel nudo invisible ante la cámara.

martes, 2 de febrero de 2010

Tiovivo

Virtudes es la esposa que traen los recetarios de cocina en la contraportada. Prepara la crema catalana como nadie, plancha la ropa con extremo cuidado y sonríe mientras saluda a Joaquín y le indica que el desayuno está preparado. Joaquín le da un beso y se marcha. Virtudes lo despide, resignada.

Joaquín presume de tener la esposa y amante perfecta. La amante se llama Luciana y cumple un papel importante los domingos y feriados.

Carlos acaba de conocer a una actriz que vive en España y está de paso por este país, se toman un café. Y cuando están a punto de pedir el postre él le pide que no se marche.

Laura hoy le dijo a Sandro que no le apetecía salir, Sandro colgó el teléfono y se quedó inmóvil pensando lo peor. Laura colgó el teléfono y salió a caminar.

Hoy mientras veían una película David le dijo a Alma que la quería, y ella le respondió que también lo quiere. David se lo dijo porque se recordó treinta años atrás, con una chiquilla que le regalaba sus sonrojos ante sus versos de ebrio. Alma se lo dijo porque recordó a un joven que ebrio iba a su casa a recitarle versos. Después de decirse “te quiero” volvieron al presente, sin sonrojos y más sobrios que en todas sus vidas.

Jana hace semanas lleva escribiendo una carta que enviará hoy. En esa carta envía su corazón y seguramente uno que otro órgano vital más, a alguien que alguna vez existió.

Roberto lleva un par de meses a solas con una colección de tontas canciones, con la esperanza de que eso haga que Lola no termine de marcharse.

Mariana y Javier, ayer se besaron. Hoy sólo se dijeron hola.

Y Alejandro está sólo. Como todos los demás.

sábado, 30 de enero de 2010

La Dulce Vida

Le dolía en el alma, la soledad del vidrio. Prefería la madera con cierto olor a roble. Le dolía en el oído la frialdad del teléfono y en los ojos, la arrogancia de las paredes. Pero limpiaba el vidrio con extremo cuidado. Pagaba con puntualidad el recibo del teléfono. Y todos los años pintaba las paredes.

domingo, 17 de enero de 2010

El asombro

Ante la absorta mirada de todos, se levantó (una vez más el pobrecito); dio unos pasos y sin tener que explicar nada a nadie, al verlo no respirar, todo mundo entendió que la FELICIDAD para él, no era algo que le resultara insoportable como a los demás, y no tuvo que justificar el porqué o el cómo podía,aún, levantar las manos al cielo y caminar, extender los labios un poco y sonreír, sin pulmones para respirar, sin labios para reír. Lo que importaba era que algo en el pecho aún hacia un tic tac parecido al reloj, rompiendo el silencio que causó el asombro.

miércoles, 13 de enero de 2010

lunes, 11 de enero de 2010

Sencillo

-Hola

-Afrontemos juntos el mayor reto de la vida

- Yo estoy llena de místicos y extraños oídos sordos

-Entonces no vuelvas a darme tu mano

- Yo estoy llena de manos

- Y yo creo que me estas escuchando

- A veces lo hago

- Pero no me entiendes

- Te entiendo. Te entiendo, como entiendo al viento cuando viene fresco o cuando el fauno baila lento. Cuando me hablan los colores de las paredes y las puedo escuchar sólo viendo.

- Soy yo el que no entiende.

- Y yo soy la sorda que te escucha, que quiere tomar tu mano cuando la ciudad esté anochecida, calmar tus llantos y callar tus voces, desmontando el atormentado día.

- A veces también siento que te entiendo.

Vamos, dale, cojamos las zapatillas.

lunes, 4 de enero de 2010

Desde entonces...fuimos como piedritas.

Quisimos estar juntas un día. Ella porque tenía el pelo muy largo y yo porque tenía las piernas muy cortas. Cómo yo tenía las piernas cortas, no podía caminar muy lejos y esperaba a que la niña de pelo largo toque siempre a mi puerta. Ella, venía y juntas hicimos historia. Tenía yo, un piyama rosado, un edredón floreado, una muñeca cara y una muñeca floja. Tenía ella, un short rojoanaranjadoblaquizco, las piernas muy blancas y las mejillas rojas. Jugábamos a la carta, al menú del día, a rayar la repisa y a escondernos de nosotras mismas. Cuando pasaron los años y yo tenía ya, las piernas más largas y ella el cabello más corto, jugábamos a leernos las líneas de las manos. Nos atinaba de maravilla leernos el pasado: Tú llamabas con un silbidito y yo corría apurada. Tú te marchabas en la moto y yo miraba por la ventana. Tú tenías una muñeca que me causaba miedo y la arrojaste por el tejado. Tú te enamoraste primero, pero yo di antes el primer beso. Tu naciste un veinticinco de febrero y yo un cuatro de enero. Sí. Se nos daba bien adivinar el pasado, lo hacíamos de maravilla. Pero también nos leíamos el futuro. No lo hacíamos bien. Nadie lo hace muy bien. Pero con el presente sí, contándonos todo. Hoy es cuatro de enero y le he dicho Feliz cumpleaños, le he dado un abrazo, y he llorado, porque aún estoy triste, por algo que sólo ella entiende. Aunque desde hace ya un tiempo sólo me hable su silencio, cuando me acuerdo de ella me miro las manos.

Fotografía: Bill Brand

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Hubo un tiempo

"Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, mi paisaje de otoño desolado,eligiría,robaria mil veces la misma calle"


Hubo un tiempo ,
en el que andaba buscando
un duende sin cabeza
que me dijera en que estación estamos

Hubo un tiempo,
en el que cansada escribí en un libro
“que la culpa no era del corazón,
que la culpa la tenía la arteria aorta”

Hubo un tiempo,
en el que coleccioné zapatillas,
un par de trenzas
y emociones de niña

Hubo un tiempo
en que mi mejor amiga me dijo
que aún podemos escondernos del pasado
tomándonos un helado o un vino agrio
olvidar mientras recordamos
y sorprendernos de lo tristes que estamos

Hubo un tiempo,
en que en una banca tras un árbol
mal plantado cabíamos cinco
“queriendo sonreir
antes que la luces se tengan que ir”

Hubo un tiempo,
en que lloraba a las 11…

Hubo un tiempo,en que escribí
sobre la casualidad, las profecías y los sueños…
y todo lo creí

Hubo un tiempo,
que como dos mañanas distintas el alma añoró …


Hubo un tiempo, en el que leí mil cuentos,
imaginé mil versos,
maté cien dragones (haciéndome más valiente)
y escribí mil historias,
para contárselas a alguien después
sonriendo como niña y pensando como mujer…

Hubo un tiempo
en que amé la nota “la”
en que odié las llamadas telefónicas
en que amé el sublime blanco
porque una vez
la llegada sorpresiva de uno
me hizo sentir bien.

Hubo un tiempo,
en que mis pasos fueron vacíos,
y el camino muy largo,
que sonriendo me daba la luna
y luego se escondía llorando.

Hubo un tiempo
que aprendí a bailar bajo la lluvia,
canté y escribí
y bailando bajo la lluvía
a todo le dije que sí.

Hubo un tiempo
que vino liviano como la espuma de las orillas
hubo un tiempo… en que Andrés cantó en mi habitación .


Hubo un tiempo que escuché piedritas en mi ventana…


Hubo un tiempo en que pensé
que siempre habría tiempo para tomarnos un café…

Hubo un tiempo que pensé que seriamos amigos,
que nos daríamos un beso rompiendo espacios y tiempo…

Hubo un tiempo que pensé que ese sería el comienzo…

Hubo un tiempo que quise
subir las escaleras
escalar la montaña, tal vez,
aunque que allá arriba es peligroso y hace frío...
pero quise subir aunque mis labios terminaran partidos.

Y ese tiempo fue tan sólo ayer
...]

lunes, 28 de diciembre de 2009

Marcharse es...


Seguía en aquel espacio entre el irse y quedarse. No se había marchado, pero ya pensaba en volver, mientras tanto seguía quieta esperando que llueva. Esperando ha que se inunde el techo, esperando encontrarse algún paraguas tirado en el suelo o que se moje hasta la última hebra de su cabello. Pero el momento seguía quieto y su cabello seco. No quería marcharse y tampoco volver. No quería decir adiós pero tampoco quería decir "pronto volveré". Quería esconder la cabeza, como la tortuga, sólo hasta que sus piernas y sus manos dejen de temblar, benditas piernas y benditas manos. Hasta que empiece a llover o salga el sol, hasta que el mundo salga de su trance asfixiante, entre lerdo y nublado, cual desperdiciado esperpento, y empiece una vez más la nueva cuenta del tiempo. Bendito momento. Sin despedidas ni movimientos temblorosos, sólo con un café, un brandy o un caramelo.

Fotografía: Robert Doisneau

viernes, 25 de diciembre de 2009

Sucedió una Noche

Me marcharé a B, algún día pasearé por los lugares más bonitos de C y además de todo cuando salga de estas fronteras, me tomaré un café en España, luego de algún concierto donde haya gente con muchos sombreros, cigarros extraños y tragos con nombres hilarantes. Estaré consiente de todo hasta el momento en que algunos de los grupos de los que llenan mi memoria toque y la vocalista o el vocalista cante, entonces estaré inconsciente de todas las barajas de la mente. Disfrutaré estar ahí y cantaré como si cantara a mis oídos, en castellano, catalán y en todas las versiones de mi misma. Aquella versión de cuando alzas la vista, aquella versión de cuando te marchas, aquella versión de cuando vuelves, aquella versión de cuando te miro y aquella versión de cuando me miras. Pasearé por Manhattan también, iré al puente cerca de aquel Bansky, conversaré con algún indigente y aprenderé que no sé nada. Y escribiré algo sobre eso. Toda esa parafernalia estará envuelta en la tranquilidad del olor de un ramo de flores en el momento exacto que llega a la nariz y de pronto se dibuja en el cerebro. Si amanece, volveré a casa caminando en sentido contrario, secuestrándome las imágenes y cómo no puedo salvarme de mi irremediable romanticismo, de regreso pensaré en ti, , que para aquellos días ya serás mío o yo más tuya, que nada en este mundo, mi querido amigo de tiempos inacabables y como todos mis viajes, conocido y desconocido.

Imagen: Sucedió una noche - dirigida por Frank Capra - 1934

domingo, 20 de diciembre de 2009

Duerme

Cuando pienso en el silencio
que trae consigo la noche
y el momento en el que cierras los ojos
para desenvolverte del tiempo,
me digo: piensa en mí ahora
como un rostro que sonríe tímidamente
y que contagia su sonrisa
para que sonrías un poquito
por mí y a solas.
He pensado en estos días
y he recordado tus labios
muy cerca a los míos
tan cerca, tan lindo...
El tiempo debe
correr lento y amigo
como una danza entre nubes
sencillo y pacífico
y también sonrío.
Pienso en ti
por unos segundos breves y detenidos
como aquel día después del abrazo.
El final de aquel día
fue como aquellos pocos días
en que alguna niña
en su apacible primavera
llega a casa y su cuerpo y sus manos
quedan tranquilos y satisfechos
sin nada que corregir
después de cumplido un sueño,
se acuesta,
y después de recordar un poquito
en unos segundos logra dormir.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Postales

a.- Quizá no sepas
cuanto me molesta
ese rostro sonriendo
en aquel marco viejo.

b.- Quizá no sepas cuanto tiempo se pierde
entre los dos metros y medio
que hay de distancia entre mi mueble y tu silencio.

c.- Quizá no sepas cuanto me molesta ese silencio
y el viento tardío que viene burlando las cortinas
para secar mi llanto ya seco.

d.- Quizá no sepas cuanta distancia recorren
las cintas en cruel retroceso

e.- Quizá no sepas que nada más que una nube
está esperando a que se tuerza el silencio
para dejar caer su habitual lluvia
de media noche.

f.- Quizá no sepas que estas postales
se escriben en versos,
porque no hay nada más triste
que escribir postales en silencio
sin ningún destino ni dueño
humedecer los labios cerrar los sobres
y arrojarlos al viento.

martes, 15 de diciembre de 2009

FLACA

Recuerdo todos los sombreros que quiero tener y mi sombrero, uno que no es de Joaquin pero que ha pretendido serlo desde que yacía en un maniquí, ahora de vez en cuando se dibuja en mi cabeza y otras en el cajón penúltimo de mi cómoda de madera, donde a oscuras desaparece de mi vista con otras cosas.Como el cuaderno donde tengo coleccionadas frases bonitas dichas por muchas personas, desconocidas, conocidas, mías, nuestras. Hoy sólo quiero escribir siete frases de personas conocidas,algunas tal vez mías:

-Lunes:Te estaré esperando desde hoy.
-Martes:Un beso y paz.
-Miércoles: Te regalo el sol de los andes.
-Jueves: Algún día malgastaremos el tiempo juntos, comiendo chocolates.
-Viernes: Aún no logro encontrar cual es la distancia entre tu y yo.
-Sábado: Mi flaquita.
-Domingo: Los lunes ya me siento bien.

Pd: Y ese tierno adjetivo posesivo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Semáforo

Los autos pasaban mientras ellos se miraban, ella lloraba y él parecía triste. Ella de rato en rato desviaba su mirada hacia la pista y observaba los letreros de los carros, en uno de esos tal vez se marcharía. Él por su parte la miraba con ternura paternal y ella lo miraba con nostalgia. Supe que ella se marcharía en un carro de la linea X cuando el auto de esta linea se quedó estacionado frente a ellos y él le habló, ella volteó el rostro hacia él, y fingieron no haberlo visto, hasta que el semáforo por fin tomó el color deseado. Se quedaron parados un rato y luego se abrazaron, ella lloró y él la consoló. Entonces me di cuenta que se estaban despidiendo. Luego entendí que esa escena no era el final, entendí que esa escena era el comienzo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Silban...


Silban a veces las sombras y juegan los colores pintándote de amarillo, y juegan también las palabras que aún no se han dicho. Él es como las hojas secas y su pelo huele a otoño en sus tardes más amarillas. No sé si de niño quiso ser pintor o artista,abogado o ingeniero, o si jugó con lodo, no sé cuales fueron sus pesadillas ni sus sueños. Una vez jugamos a ser amigos,y aveces parece que algo más, fue ayer o pudo ser mañana, también nos hemos prometido cosas, yo alguna  una moneda que recorra el tiempo y el mundo en una vuelta, en dos tal vez, y a lo mejor en una de esas, nos detengamos a tomar un café con la tranquilidad que extraño, con la paz y el silencio cómodo como el más humilde gesto de sinceridad. Como el de ahora, como el de mañana, como el sueño después del sueño, como el te quiero después del te quiero y como este breve y dulce segundo de ingenuidad.
Fotografía: Robert Doisneau

martes, 8 de diciembre de 2009

Muda

"Que no vuelvan las flores, que se deshagan sus pétalos,
que se pierdan fugases, que no aparezcan ni en sueños."

Fotografia: Bill Brandt

lunes, 7 de diciembre de 2009


Es a veces como un fantasmita que deja notitas escritas en el espejo donde se lava la cara cuando despierta, es también y a veces algún verso que lee, hace poco dijo “mi” y saltó como un niño jugando en la carretera. Salta y baila dando vueltas de cisne con la música que nace de espacios vacíos llenos de vida y certeza, pero es una melodía que aun no termina ni empieza. Y entre adjetivos posesivos piensa y suspira, se le hace un hueco profundo y bonito entre el pecho y la inmensidad, y se hace tan profundo como la distancia y como la sonrisa se que se dibuja en el techo. Las sonrisas más bonitas, las inoportunas que nacen si pedir permiso ni consultarle al tiempo. Las paredes dejan de ser cuadradas y se hacen blandas o tal vez son sus manos traviesas y ansiosas por desvanecer espacios. Aveces sonríe diciendo cosas bonitas o tal vez algo muy parecido, en uno de esos días que no son uno más, si no que se disponen a ponerse otro nombre: el titulo de alguna canción, de alguna película o de alguna caprichosa sonrisa. Este lunes por ejemplo entre algunas canciones, algunas sonrisas,algunos juegos, algunas cosquillas y algunos bailes con pasos desconocidos que sin pensarlo los pies recorren, lunes dejó de llamarse lunes para ponerse otro nombre.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Aquel Viento


Inquieta ha vuelto a dar vueltas por las calles y a ver bicicletas haciendo sombras en la luna y le ha devuelto la emoción de los primeros años, en los que solía dar los emotivos y sinceros pasos. Pasos de niño, los que que se dan en falso. La emoción ha traído consigo tembleques piernas e inquietos brazos, es el destino? se pregunta Inquieta. Tal vez los minutos desde hoy son todos retales traídos por el Viento inmisericorde y a la vez primoroso, que a veces sin darnos cuenta nos lleva y trae, y mientras el viento juguetea travieso con su pelo ella se pregunta “Quién sabe”. El viento carente de respuestas precisas, tal vez no tenga mayor poder que el de susurrar a sus odios lo que ella desea con cariño. Se hace una cola en el pelo sonriendo y se dice “no es momento de hacerle preguntas al destino”. Pero, de vez en cuando, ella piensa quien no interroga al destino o al viento "el porqué, de cuando alguien viene, el porqué de cuando alguien se va". Se preguntan todos con dudas, los de virtudes imprecisas, los de virtudes fieles y sobre todo los de almas difusas.

Fotografía: Grafitti Bansky